Así como un cd o un dvd, un usb o un disco duro son el soporte físico para los bits que conforman la información. El cuerpo es nuestro soporte físico.

Y no solo es nuestro soporte físico, sino que también es nuestra interfaz con el mundo externo. A través de los sentidos sabemos que hay mas allá. A través de la vista podemos detectar a distancia los objetos que están lejos, con el tacto podemos sentir la temperatura, con el oído detectar las pequeñísimas vibraciones en el aire y un laaargo etc.

Y nos avisa cuando algo le hace falta, no se le prenden foquitos pero cuando le hace falta agua, nos da sed, cuando necesita descanso, nos da sueño etc. A veces abusamos tanto o lo exponemos a daños que se descompone y hay que llevarlo a reparar. Aunque lo mejor sería cuidarlo. Porque es nuestro amigo.

Y deveras que si, porque no solo es soporte físico e interfaz, no solo es nuestro compañero. También nos da muchas sensaciones chidas que no tendría porqué darnos. Pero nos las da. Entre ellas, el disfrute del sexo.

 

La naturaleza diseñó el sexo para reproducuirse.

En esa función intervienen muchos factores. En primer lugar, la elección de una pareja que nos agrade, que esa pareja también quiera, el estímulo sexual que produzca una erección, la penetración, el orgasmo y la eyaculación.

Esto es común para muchísimas especies con las que compartimos el mundo.

Pero sucede que no sólo somos animales (aunque a veces parezca que si).

Al evolucionar como humanos (aunque a veces parezca que no), hemos desarrollado una conciencia más profunda, pensamiento, reflexión, deseos, fantasías etc, que le añaden a las cosas que comúnmente hacemos otros elementos mentales y sociales.

Por ejemplo, comer ya no es algo que solo hacemos para alimentarnos y seguir viviendo. Hemos inventado muchas recetas y comidas nuevas para además de alimentarnos, disfrutar y darnos placer. Lo mismo para muchas otras cosas que hacemos.

El sexo también. No solamente es para reproducirse y perpetuar la especie. Es una forma de expresión, de autoconocimiento y de conocimiento de las demás personas. Tanto así, que el disfrute placentero de la actividad sexual es un derecho. Así, los humanos (y otras especies en la naturaleza, como los delfines) practican el sexo por placer y sin fines de reproducción.

El ejercicio de la sexualidad es una parte del desarrollo integral del ser humano.

Muchos piensan y dicen que no, que porque es malo. Pero sería como privarnos de alguno de nuestros 5 sentidos (7 en el caso de los caballeros del zodiaco) solo porque pensemos que ejercer alguno de ellos esté mal. Vivir con los ojos vendados porque algunos dicen que podrías ver cosas que están mal. Esto es absurdo.

Aunque claro, eso no significa que dejes de estar leyendo ahorita y salgas corriendo a la calle a darte un revolcón con el primero que pase, así sea el cartero o el abuelito de tu vecina.

Cada uno debe estar consiente de que cosas son las que quiere y cuales las que no quiere. Que sensaciones son las que quiere experimentar y cuales no. Que cosas buscamos y cuales no. A que y a quien le podemos decir que sí y a que no.

Y también cuando.

En esto nadie nos apresura ni nos frena. Nosotros decidimos cuando empezar a tener una vida sexual activa. La frecuencia con la queremos tener sexo. Con quienes. De que forma. Si queremos pasar temporadas sin sexo, etc.

Y esto es una decisión únicamente nuestra. Nadie puede obligarnos a hacer algo que no queramos o de lo que no estemos muy convencidos.

Quizá algunos nos digan o hasta nos presionen para que hagamos o dejemos de hacer algo, pero al final la decisión que debe prevalecer es la tuya. Esto implica que uno debe saber respetar los deseos de los demás.

Pero si coincidimos con las ganas y deseos con alguien más, igual podemos compartir nuestra sexualidad con ese alguien.

Y constee que es compartir.

Bueno ya. Aquí le dejo. Supongo que las secciones siguientes estarán más entretenidas.

El sexo con uno mismo o acompañados, la masturbación, y el sexo entre hombres, entre otras muchas, son expresiones de la sexualidad a la que todos, si queremos, tenemos derecho.