Eso de sortear las malas mañas es algo inherente al trato con la gente en general. Algunas pueden resultar en anécdotas para platicar con los cuates, otras en situaciones un poco incómodas y otras hasta en problemas.

La mayoría de estas mañas parte de que alguien a fuerza quiere hacer que aceptemos o hagamos algo y a veces se valen de trucos o de insistir e insistir e insistir y decir que si no accedemos entonces somos unos mala onda, sangrones, mamones etc.

Pero ante eso, ni modo. Nadie te puede obligar a hacer algo que simplemente no quieras. Así que aunque te digan lo que sea, que se aguanten!

Otras son mentirillas. Algunas sin importancia, y algunas no tanto.

 

 

 

 

Bueno, aquí van unas que he visto y otras que me han contado:

 

 

Sujetos Armenio y Bataclán se encuentran para conocerse. Bataclán dice vamos a mi casa. Sujeto Armenio dice: primero vamos a comer. A Batacán le gustó Armenio pero Armenio no quiere nada. Casualmente el restaurante donde comieron estaba a una cuadra de la casa de Bataclán. Están frente a la puerta. Bataclán dice: ya estamos aquí, entra. Armenio: No, tengo que ir a algún lugar a hacer algo y ya no me da tiempo. Bataclán, pero si ya estamos aquí, por lo menos 5 minutos, ándale. Armenio: deveras no puedo. Bataclán: Ándale, no seas mala onda, Armenio: Es que no puedo. Bataclán: No seas sangrón ... y así siguieron un buen rato hasta que Bataclán se cansó y ya cada quien se fue para su casa.

 

 

 

Fructuoso y Expedito se conocen y al despedirse intercambian números de celulares y correos. Expedito le dice que mejor le de el teléfono de su casa, porque luego no tiene crédito para hablar por cel y se conecta solo para revisar su correo. Fructuoso le da el teléfono de su casa. Expedito le llama diario y a toda hora y hasta a las 3 de la madrugada. Ya todos en su casa están hartos y le preguntan que porqué hay un tipo que le llama a toda hora.

 

 

Maradol invita a Ataulfo a su casa a revolver las sábanas y destender la cama, pues estaba demasiado bien tendida. No se conocían. Cuando Ataulfo se fue, Maradol se dio cuenta de que ya no estaba el millón de dólares que había dejado junto al control remoto de la televisión.

 

 

 

Serapio y Melitón están comiendo chorizo y otras cosas en un restaurante. Melitón cree que Serapio pagará, pues el no lleva dinero. Terminan de comer y el mesero les lleva la cuenta. Melitón se hace el desentendido. Ya no se lo que pasó después. A lo mejor Serapio pagó lo de los 2. A lo mejor Serapio tampoco llevaba dinero y los 2 tuvieron que lavar platos o echarse a correr.

 

 

 

Agapito y Oleico están fajando y quieren coger pero no hay condón. Uno le dice al otro: pss sin condón se siente más chido, y el otro le contesta no, no quiero, y el otro ándale, y el otro no quiero, ándale, no quiero si, no, si ,no, No te gusto? No es eso! No me quieres? No es eso! ándale! no! ¿Quién se cansará primero? Quien sabe, pero cuando eso pase, ya se les habrá bajado la calentura XD

 

 

 

Gualfardo y Aniceto van a chelear. Gualfardo le dice a Aniceto: Tomate otra! Aniceto le dice: Aguanta que ya estoy muy ebrio. Gualfardo: pues otra! Aniceto: Nol, Gualfardo: ándale, no me desprecies ya te la compre, Aniceto: orita me la tomo, Gualfardo: pero ya orita! Aniceto: orita, Gualfardo: pues orita Aniceto: voy al baño.

 

 

Un sábado, Domingo y Anacleto se conectan a internet y ven sus respectivos perfiles y fotos. Los dos son guapos y se gustan. Deciden verse ese mismo día. No se para qué, pero deciden verse ese mismo sábado. Domingo es guapo como en su foto. Anacleto es totalmente diferente. Su foto no era de él y lo que decía en su perfil era falso.

 

 

 

 

 

 

Cosas así suelen pasar pero de ti depende no caer en esas "trampas".

Y mejor que todo quede en cuentos para contar!