Hace ya años, en 1948, en Estados Unidos se hizo uno de los estudios más amplios sobre sexualidad que se hayan hecho. Se entrevistaron a más de 20 000 personas de forma anónima sobre sus sus gustos y sus experiencias sexuales.

Toda esa información se analizó y los resultados arrojaron resultados muy interesantes. Para poder explicar algunos de ellos, el investigador creó una escala que lleva su nombre: La Escala Kinsey.

Esta escala tiene 7 escalas en la que se va ubicando el grado de heterosexualidad, bisexualidad u homosexualidad. Un extremo corresponde a alguien totalmente homosexual y el otro extremo a alguien totalmente heterosexual, y entre ellos, los otros 6 grados van variando.

 

 

 

Grado Descripción
0 Exclusivamente heterosexual
1 Predominantemente heterosexual, solo ocasionalmente homosexual
2 Predominantemente heterosexual, pero más que ocasionalmente homosexual
3 Igualmente heterosexual y homosexual: Bisexual.
4 Predominantemente homosexual, pero más que ocasionalmente heterosexual
5 Predominantemente homosexual, solo ocasionalmente heterosexual
6 Exclusivamente homosexual
   
X Asexual, No Sexual

 

 

Aunque estudios más recientes ubican el porcentaje de "exclusivamente homosexuales" de un 4% a un 12% dependiendo del lugar y la forma donde se hizo, los resultados de Kinsey muestran que casi la mitad de la gente se ubica en los diferentes grados intermedios: Es decir, que casi la mitad de la población en general, no es ni totalmente gay ni totalmente heterosexual.

De esta forma se ve que existe una gran variedad de expresiones sexuales, no solo heterosexuales y gays, sino también bisexuales y grados intermedios ente estos.

 

E incluso en cada grado hay diversidad.

Ya que hay quienes han tenido actividades sexuales homosexuales, pero no se identifican como gays.
Y quienes al revés, han tenido experiencias heterosexuales, pero no se identifican como heterosexuales.

Y hay quien no se identifica como nada.

Sin mencionar a quienes no se sienten atraídos por ninguno, pues no disfrutan ni se les hace atractivo el sexo.

Como es fácil ver, la diversidad en las distintas orientaciones sexuales es muy amplia.

 

 

 

Y aún hay otros elementos en esto de la sexualidad que a veces se confunden con la Orientación Sexual, pero que no tienen que ver necesariamente, y enlisto algunos para tenerlos en cuenta y no confundirlos:

 

Estar más cercano a la homosexualidad no te hace menos hombre.
Estar más cercano a la heterosexualidad no te hace más hombre.

Existen muuuchos gays que son muy masculinos y muchos heterosexuales que por su "delicadeza" algunos pensarían que son gays. La masculinidad no define la Orientación sexual.

Cabe una pregunta extra: ¿Que significa ser "más hombre"? Hablar golpeado, rascarse los wevos y estar mamado? ¿O ser responsable de los propios actos y no desistir fácilmente en nuestros propósitos? Entre muchas otras cosas.

 

Esto se refiere a: ¿De qué género te identificas? ¿Hombre o mujer?

Se puede ser hombre y sentirse y estar a gusto siendo hombre y gustar de los hombres o de las mujeres, o de ambos

Hay hombres a quienes no les gusta ser hombres, se sienten mujeres. Alguien que se siente como del otro género no es gay, es transexual. Y les pueden gustar los hombres o las mujeres o ambos.

Y cuando cambian de sexo, son transgénero. Y a estas personas les pueden gustar los hombres o las mujeres o ambos.

Uno puede ser hombre o mujer y sentirse hombre o mujer y gustarle los hombres o las mujeres. Hay muchas combinaciones.

Lavar los trastes, ser chef, o cosas así, no definen la orientación sexual. Preferir unas actividades laborales a otras, o algunos deportes a otros, tampoco. Preferir algunos libros o películas tampoco. No solo no definen la orientación sexual. Tampoco definen la masculinidad.

Cuando uno vive sólo tiene que hacer todo eso! Y las parejas modernas comparten estas actividades sin importar su orientación sexual.

 

 

Creo que con estos ejemplos ya se tiene una idea más o menos de lo que es la orientación sexual. Que es hacia dónde se orientan nuestros gustos en materia sexual. Hacia dónde nos sentimos atraídos.

 

Antes se le llamaba "Preferencia sexual", pero este nombre de "Preferir" implica una decisión. Y sucede que lo que nos atrae sexualmente no es algo que decidamos. No es algo que se elija. Es algo que simplemente sucede, algo que nos llama la atención. Una característica de las muchas tantas que conforman a un ser humano.

 

Probablemente alguien piense "¿Pero porqué a mi?" "¿Puedo hacer algo todavía?" "Hice todo y no pude cambiar". Uno no debería tratarse tan mal así mismo diciéndose esas cosas. El tener una orientación sexual distinta no tiene que ser un problema. El problema está en los demás y eventualmente quizá en poco o mucho tiempo tendrían que verlo.

 

 

Hay que recordar que hace apenas algunos pocos años, se consideraba que ser zurdo era una desviación, una enfermedad y a los niños zurdos en las escuelas se les amarraba la mano izquierda a la banca y se les obligaba a escribir con la derecha.

Hoy se sabe que ser zurdo no es una cosa mala que haya que cambiar, sino una característica más. También se sabe que el cerebro de los zurdos funciona de manera distinta al de los diestros y no por eso son mejores o peores personas. Y eso que no hablamos de los ambidiestros, que pueden escribir con una u otra mano.

 

Y no sólo las orientaciones sexuales son diversas y diferentes.

La forma en que cada uno la va descubriendo es también distinta!

 

Hay chavos que se sienten atraídos por otros chavos sin que nunca hayan hecho nada sexoso con alguno.

Otros que derrepente se besaron, fajaron y hasta tuvieron sexo con otro chavo sin que antes se hubieran sentido atraídos a alguien de su mismo sexo.

Otros chavos que sin haberse sentido atraídos a otro ni haber hecho nada, derrepente se enamoran de otro chavo.

U otras muchísimas formas.

 

 

Con tantas variedades, posibilidades y combinaciones de cosas, resulta que cada quien, con el paso del tiempo va descubriendo de distintas maneras las cosas que le gustan, en esta enooooorme diversidad.