Descubrir que siendo chavos nos gustan los chavos, descubrir una orientación sexual diferente, conforme pasan los días y el tiempo, lleva a ir descubriendo otras muchas cosas nuevas.

Por ejemplo, cuáles son nuestros gustos, lo que nos agrada y lo que no. Después buscamos información por ahí, y después nos vamos animando a conocer personas y a saber cómo son. Y relacionarnos con ellos, ya sea como amigos o algo más. O quizá el orden sea al revés, no sé.

 

 

La travesía del descubrimiento personal puede decirse que es algo que dura siempre. Sin embargo esta etapa es una de las mas intensas. Porque muchas cosas serán totalmente nuevas, diferentes lugares, diferentes personas, diferentes amigos, y diferentes tipos de relación. De las que seguramente nadie te haya hablado.

Hacer todos estos descubrimientos puede ser algo inquietante o incluso excitante. Y esto aunado a la inexperiencia puede llevarnos a varias sorpresas. Algunas agradables y otras no tanto. Por eso es que hay que estar atentos a los riesgos que puedan acechar. Finalmente el responsable de la propia seguridad, es uno mismo.

 

Vivir siempre temeroso o ser un superaventado irresponsable son los dos extremos de una amplia gama de formas de ser. Cada quien, de acuerdo con lo que quiere, con lo que ha vivido, y con su sentido común decidirá que experiencias son las que quiere vivir y cuales no. Cuáles ahora y cuáles después.

 

 

Así por ejemplo, puede llegar tu primer beso con un chavo, o tus primeros intentos por ligarte a alguien. Tus primeros enamoramientos y también, las primeras rupturas y el desamor. Los primeros acercamientos físicos y las primeras relaciones sexuales y las diferentes formas de hacerlas. Las primeras confusiones entre la amistad y el amor y demás cosas.

 

 

Quizá también, en ese camino cometamos algunos errores. En estos menesteres quizá busquemos un libro mágico que nos diga que hacer para no cometerlos, pero la verdad es que no lo hay. Todo esto es un viaje personal que a todos nos toca recorrer, ir descubriendo y tomando nuestras propias decisiones.

 

Aunque siempre hay algo que ayuda: ser siempre honestos, estar atento a lo que pasa y no causar daño deliberadamente a los demás, siempre nos puede evitar muchos problemas. Y mantendrá limpia la conciencia y todo lo que hagamos. Así se puede ser realmente libre.

 

La vida suele tener sus altas y sus bajas y puede haber momentos en los que nos sintamos frustrados o decepcionados, perdidos o sin saber que hacer, incluso puede haber cosas que puedan llegar a doler. Pero hay que estar dispuestos siempre a reponerse y aprender, para que en el futuro tengamos más idea de que hacer. Cuando vaya todo mal, piensa que siempre habrá alguna manera de salir del embrollo. Todos tenemos una reserva de paz dentro de nosotros mismos, aún en los momentos mas inconvenientes. Busca esa paz en tu interior y eso te ayudará a tomar mejores decisiones.

 

En todo este camino quizá no haya quien te oriente, o quizá todos te digan que hacer. Siempre actúa inteligentemente y en caso de duda, aunque se escuche cursi, deja que tu (L) decida. consteee, tu (L) no tu hígado. Si no sabes escuchar bien lo que te dice, trata de escucharlo más seguido. Así aprenderás su idioma.

 

 

 

 

 

Y la vida ofrece también innumerables alegrías. Vívelas y trata de que sean muchas! Compártelas (las alegrías)!

En el camino cuídate, y Pásala chido!

 

 

 

 

 

(L) =